Dicotomia in Blue

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El beso de ojos verdes

Posted by Duncan on May 10, 2011 at 8:43 AM Comments comments (0)


EL BESO DE OJOS VERDES

Me llamo Julia y siendo enfermera de la planta de geriatría, el señor Juan, un paciente, me pidió que escribiera esta historia tal y como él me la relató.   

“Por el año 1979, me disponía a viajar en autobús desde Valencia a la ciudad de Cartagena, donde encontré trabajo en una agencia portuaria. Empezaba para mí una nueva vida; tenía por aquel entonces 26 años.

Estando ya en mí asiento, con el autobús repleto de gente esperando al chofer que nos llevaría a nuestro destino, vi subir a una pequeña de apenas 8 años, de pelo castaño, largo y rizado. Subió sola y se puso frente a uno de los viajeros, por lo que supuse que sería su abuelo. Sin mediar palabra besó al anciano en la mejilla y fue pasando por todos y cada uno de los sorprendidos viajeros dándoles un beso.

Cuando llegó mí turno, se me quedó mirando con los ojos verdes más brillantes que yo hubiera visto jamás. Me incliné para darle un beso como los demás pero ella se apartó provocando la risa de todos los del autobús que estaban pendientes de las acciones de la pequeña.

Me ruboricé un poco, me acomodé turbado en mi asiento intentando que no se notase, simulando para ello una sonrisa. La pequeña siguió besando al resto de pasajeros hasta que llegó a dos reclutas sentados al final del autobús; besó a uno de ellos dejando al otro que parecía dormido, y entre los murmullos y sonrisas de los pasajeros, se bajó del autobús. Miré por la ventanilla y vi como se sentaba sola en un banco, con esos ojos verdes clavados en mí.

Sin apartar la mirada, parecía perdida, como si quisiera decirme algo. Como el chofer aún no había llegado, me decidí a bajar. Me arrodillé frente a ella y le pregunté: ¿Qué te pasa?, ¿estás perdida?, ¿donde están tus padres? Ella siguió mirándome y únicamente, sonrió. El ruido de un motor hizo que me diera la vuelta y viera como mi autobús salía del parking. ¡Maldita sea!, exclamé. Corrí tras el autobús gritando, pero de nada sirvió, lo había perdido. Cuando me giré para volver hacia la pequeña, ésta había desaparecido, igual que mi autobús.

Dos días después, ya en Cartagena, oí que el autobús había sufrido un accidente y habían muerto todos sus ocupantes a excepción de un recluta de marina que quedó muy mal herido. Di un soplo, alegrándome de mi suerte sin relacionar en aquel momento a la pequeña de ojos verdes.

No hasta esta tarde, cuando entró en mi habitación. Estaba tal y como recordaba haberla visto hacía 30 años. Subió a mi cama y el brillo de sus ojos verdes me hizo estremecer.

Esta vez si me besó, con el beso más dulce que he recibido jamás. No era un beso de despedida, más bien de bienvenida, y comprendí que me esperaba un nuevo viaje: no sé dónde voy, pero quiero ir ya.”.

El señor   Juan falleció esa misma noche, con una sonrisa dibujada en su rostro. He guardado este relato durante 42 años y hoy añado estas líneas. Sé que el señor Juan cuando murió no acabo el viaje sino que empezó uno nuevo. Lo sé porque lo siento de igual manera, su niña de ojos verdes me ha besado hoy también a mí.

Tony Ramos

 


Conversaciones con una gaviota

Posted by Duncan on May 9, 2011 at 3:17 PM Comments comments (1)

Richard Bach publicó en 1970 una fábula novelada llamada Juan Salvador Gaviota. 

Genial libro, en mi opinión. 



 

Desplegó sus alas, majestuosa y comenzó a volar sobre las olas.

Planeaba como una hoja de papel moviéndose a capricho del viento.

Buscaba en la negrura del mar.

Las olas se elevaban queriendo alcanzarla, pero ella jugaba escapando en el último momento

Con la misma elegancia con la que se izó, se dejó caer para posarse sobre las frías aguas.

La perdí de vista y permaneció largo rato en esa posición.

A mi derecha, una docena de aves de su misma especie aparecían posadas sobre la arena a la orilla del mar.

Se situaron en fila como si de un tribunal se tratase.

Todas mirando hacia el horizonte.

Solo el viento movía de vez en cuando alguna de sus plumas.

Parecían figuras de porcelana.

Volvió a levantar el vuelo, con el gracejo propio del volar de esas aves.

Se posó a poca distancia de donde yo estaba y me habló

- ¿Tu también estas solo?- me dijo-

- Ahora no. Ahora estoy contigo

- ¿Sabes volar?

- Si, pero no como tu

- ¿Te costó mucho aprender?

- No me acuerdo. Se que no fue fácil.

- ¿Donde vas cuando vuelas?

- Depende. Suelo ir donde me lleva el viento. No hay un destino fijo.

 

 


Giró su pequeña cabeza hacia mi y me miró con ojos curiosos

- ¿Quién te enseñó?

- Nadie. Tuve que aprender solo.

- A mi tampoco. Sin embargo a mis hermanos les han enseñado a todos. No entiendo por qué a mi no.

- Es posible que piensen que eres diferente.

- ¿Por qué? Soy como ellos.

- Quizás ven en ti algo que les hace pensar que no.

- ¿Quieres volar conmigo?

- Voy a ser un estorbo

- No te preocupes, yo te guiaré

Levantamos el vuelo sin hacer ruido. Cuando nos habíamos elevado unos metros miré hacia abajo. Me vi sentado, en la orilla del mar, mirando al horizonte.

- ¿Dónde vamos? – le pregunté-

- Sígueme, te voy a enseñar algo

 

 

Volamos durante unos diez minutos, mar adentro. Yo no tenía miedo, mi nuevo amigo me inspiraba confianza.

Llegamos a un islote, que estaba lleno de aves de todas las especies.

Aves marinas, aves exóticas, aves de tierra firme. Cormoranes, colibrís, pelícanos, guacamayos, tucanes, cuervos, loros y miles más. El ruido de sus cantos era ensordecedor. Todos tenían una característica común, no eran como el resto de su especie

- ¿Qué es esto? – pregunté-

- Es la Isla de las Aves Malditas. Es el lugar al que venimos todas las que no somos aceptadas por nuestros semejantes.

 

 Me invadió la sensación de haber pertenecido siempre a aquella isla.

- ¿Me puedo quedar? 

- Es tu casa, por eso te he traído.

- ¿Cómo te llamas?

- Mi nombre es Juan Salvador

 

 A la mañana siguiente, una pareja que paseaba por la playa encontró el cadáver de una extraña gaviota negra, que era acunada por las olas como si la quisiesen despertar.

 - ¡Que asco! Un pájaro muerto

 Ese fue su único epitafio



 

 

Hasta siempre Saramago

Posted by Duncan on May 9, 2011 at 6:28 AM Comments comments (0)

Dicen que nuestras huellas dactilares no se borran de las vidas que hemos tocado... puede que tal vez eso sea cierto... todo lo que hacemos en la vida, por insignificante que sea es importante que lo hagamos porque nadie más lo hará.

 

Las palabras son nuevas

Las palabras son nuevas; nacen cuando

al aire las lanzamos en cristales

de suaves o duras resonancias.

Somos igual que los dioses, inventando

desde la soledad del mundo estas señales

como puentes que abrazan las distancias

Jose Saramago.

 

 Catorce de junio

Cerremos esta puerta.

Lentas, despacio, que nuestras ropas caigan

Como de sí mismos se desnudarían dioses.

Y nosotros lo somos, aunque humanos.

Es nada lo que nos ha sido dado.

No hablemos pues, sólo suspiremos

Porque el tiempo nos mira.

Alguien habrá creado antes de ti el sol,

Y la luna, y el cometa, el espacio negro,

Las estrellas infinitas.

Ahora juntos, ¿qué haremos? Sea el mundo

Como barco en el mar, o pan en la mesa,

O el rumoroso lecho.

No se alejó el tiempo, no se fue. Asiste y quiere.

Su mirada aguda ya era una pregunta

A la primera palabra que decimos:Todo.

Saramago. 

 

 


El cuadro

Posted by Duncan on July 26, 2010 at 4:52 PM Comments comments (0)

"Tengo que confesar que mi resolución fue tomada para el mes de diciembre. Y antes de morir quise hacer un gran cuadro que tenía en la cabeza, y durante todo el mes trabajé día y noche, enfebrecido de forma increíble. Evidentemente, no se trata de un cuadro hecho al estilo de Puvis de Chavannes, con análisis de la naturaleza, croquis, etc. Está hecho con soltura, con la punta del pincel, sobre una tela de saco llena de nudos y de rugosidades; su aspecto también es muy burdo.

 

"Dirán que está a medias, sin acabar. Aunque es cierto que es difícil juzgarse a sí mismo, creo, sin embargo, que esta tela no sólo sobrepasa a todas las precedentes, sino que además nunca haré otra parecida ni mejor. En ella he puesto toda mi energía antes de morir, una dolorosa pasión en circunstancias terribles y una visión tan clara, sin correcciones, que desaparece lo que tiene de apresurado, y de ella surge la vida. En este cuadro no se huele el modelo, el oficio ni las pretendidas reglas, que nunca he obedecido, aunque algunas veces con miedo.

 

"Es una tela de 4,50 m. por 1,70 de alto. Las dos esquinas de la parte superior son amarillo cromo, con la inscripción a la izquierda y mi firma a la derecha, como un fresco estropeado por los lados y aplicado sobre una pared de oro. En la derecha, en la parte inferior, hay un niño dormido y tres mujeres en cuclillas. Dos figuras vestidas de púrpura se confían sus reflexiones; una figura voluntariamente enorme a pesar de la perspectiva, en cuclillas, levanta los brazos al aire y observa, asombrada, a estos dos personajes que se atreven a pensar en su destino. Una figura situada en el centro está cogiendo un fruto. Hay dos gatos cerca de un niño. Una cabra blanca. El ídolo, con los dos brazos levantados misteriosamente y con ritmo, parece indicar el más allá. La figura en cuclillas parece que esté escuchando al ídolo; finalmente, una vieja cercana a la muerte parece aceptarla, resignarse (...); a sus pies hay un extraño pájaro blanco que tiene una lagartija en una pata que representa la inutilidad de las palabras vanas.

 

"La escena se desarrolla a orillas de un riachuelo, bajo los árboles. En el fondo, el mar, y luego las montañas de la isla vecina. A pesar de los cambios de tono, el paisaje es constantemente, de un extremo a otro, azul y verde Veronés. Todas las figuras desnudas se destacan en un naranja atrevido.

 

"Si a los alumnos de Beaux-Arts que se presentan al concurso de Roma se les dijera: El cuadro que tienen que hacer representará ¿de dónde venimos?, ¿quiénes somos?, ¿a dónde vamos?, ¿qué harían?".

 

(...)

 

 

Paul Gauguin

 

(Febrero de 1898, Tahití)


Elogio del horizonte

Posted by Duncan on July 11, 2010 at 3:51 PM Comments comments (0)


“La mar ha sido siempre importante para mi. La mar y el horizonte, que también tiene mucho que ver con ella. Porque la mar define de una manera muy especial el horizonte. El horizonte está en todas partes, también lo tenemos en las montañas. Pero el horizonte de la mar es muy especial, incluso con mala mar está definido, porque es el agua la que define.


Todo eso me ha hecho pensar mucho en el horizonte. Y hoy soy de los que creo, ingenuamente quizá, que es inexistente, inalcanzable, porque no puedes llegar nunca a él, se va separando de ti cada vez. Y eso es verdaderamente impresionante. Creo que el horizonte, visto de la forma que lo veo yo, podría ser la patria de todos los hombres, porque, en cualquier lugar del mundo que estés, tienes el horizonte envolviendo la zona donde tú eres el centro, tú, el que mira, y todos esos centros se juntan, se cortan unos a otros. Es decir, que es el mundo, que el horizonte se convierte en el mundo para la visión de los hombres”


Eduardo Chillida



 

”Elogio del horizonte” Conversaciones con Eduardo Chillida.

 

Edición Susana Chillida

 

Ed. Destino, Barcelona 2003

Entra?able Leonardo

Posted by Duncan on July 11, 2010 at 3:18 PM Comments comments (0)


Tras huir de la cocina de la famosa taberna Los Tres Caracoles, junto al Ponte Vecchio, por tratar de “civilizar” las costumbres gastronómicas de los comensales, Leonardo Da Vinci encontró refugio en la corte de Ludovico Sforza, en Milán. Durante los quince años que estuvo bajo su mecenazgo, Da Vinci pudo, por fin, dedicarse a su pasión principal: la cocina. Y el Codex Romanoff no es sino la prueba de ese infatigable esfuerzo por llevar el espíritu renacentista a la mesa: un cuaderno de apuntes pletórico de experimentos, disquisiciones y análisis culinarios entre los que sobresalen invenciones y hallazgos del más grueso calibre: el sandwich, el tenedor, los fideos y la servilleta, entre otros.


 

 

DE UNA ALTERNATIVA A LOS MANTELES SUCIOS

Al inspeccionar los manteles de mi señor Ludovico, luego que los comensales han abandonado la sala de banquetes, hállome contemplando una escena de tan completo desorden y depravación, más parecida a los despojos de un campo de batalla que a ninguna otra cosa, que ahora considero prioritario, antes que pintar cualquier caballo o retablo, la de dar con una alternativa.

Ya he dado con una. He ideado que a cada comensal se le dé su propio paño que, después de ensuciado por sus manos y su cuchillo, podrá plegar para de esta manera no profanar la apariencia de la mesa con su suciedad. ¿Pero cómo habré de llamar a estos paños? ¿Y cómo habré de presentarlos?

Leonardo da Vinci



Notas de cocina de Leonardo da Vinci

Shelagh y Jonathan Routh

Ed. Temas de Hoy, Madrid 1996


Mas sobre Leonardo: descargar o Leer online



El Aleph

Posted by Duncan on July 11, 2010 at 2:40 PM Comments comments (0)

 



... pues en un ángulo del sótano había un Aleph. Aclaró que un Aleph es uno de los puntos del espacio que contienen todos los puntos.

 

...Al abrir los ojos vi el Aleph:

 

-¿El Aleph?- repetí.

 

-Sí, el lugar donde están, sin confundirse todos los lugares del orbe, vistos desde todos los ángulos.

 

...Cerré los ojos, los abrí. Entonces vi el Aleph... ¿cómo transmitir a los otros el infinito Aleph, que mi temerosa memoria apenas abarca?... Por lo demás el problema central es irresoluble: la enumeración, siquiera parcial, de un conjunto infinito... Lo que vieron mis ojos fue simultaneo: lo que transmitiré, sucesivo, porque el lenguaje lo es. Algo, sin embargo, recogeré...

 

En la parte inferior del escalón, hacia la derecha, vi una pequeña esfera tornasolada, de casi intolerable fulgor...Cada cosa (la luna del espejo, digamos) era infinitas cosas porque yo claramente la veía desde todos los puntos del universo. Vi el populoso mar, vi el alba y la tarde, vi las muchedumbres de América, vi una plateada telaraña en el centro de una negra pirámide, vi un laberinto roto ( era Londres), vi interminables ojos inmediatos escrutándose en mí como en un espejo, vi todos los espejos del planeta y ninguno me reflejó...

 

...Dos observaciones quiero agregar: una sobre la naturaleza del Aleph, otra sobre su nombre. Éste, como es sabido, es el de la primera letra del alfabeto de la lengua sagrada, . Para la Cábala, esa letra significa el En Soph, la ilimitada y pura divinidad, también se dijo que tiene la forma de un hombre que señala el cielo y la tierra, À, para indicar que el mundo inferior es el espejo y es el mapa del superior; para la Mengenlehre, es el símbolo de los números transfinitos, en los que el todo no es mayor que alguna de sus partes...


Jorge Luis Borges

 

El Aleph



El Aleph y Youtube

Youtube es el espacio virtual, lo más cercano al aleph borgiano, con sus 70 millones de videos

y la posibilidad de tener el universo al alcance de un click.


 

El portal Youtube.com recibe a sus visitantes con un caudal de videos sobre todo lo que pasa en el planeta y sobre todos los que temas que se le pueda ocurrir a alguien: Peleas callejeras, videos de funerales tumultuosos en tierra islámica; rostros desfigurados, perseguidores de tornados, Jodorowsky en entrevista; Rigo Tovar, poeta y guapo; animales lejanos, cortometrajes multipremiados, musicales, tortura en Abu Grahib; la cámara se agita, Fallujah y la sangre en las paredes, promocionales, imágenes de soldados a contraluz, fantasmas y sicofonías, explosiones distantes y rarezas, la cámara mira caer a la gente desde las Torres Gemelas, pornografía soft, terror que se transmite desde la pantalla fría entre música de Eminem...


En el sitio youtube.com se encuentran cuando menos 70 millones de videos de descarga gratuita. Aunque quizá no contenga todos los sitios del orbe ni desde todos los ángulos, la

ventana de cinco centímetros con aumento a pantalla completa contiene el espacio grabable...


youtube como aleph electrónico, capaz de hacer que no quede ninguna cosa que nos sorprenda.


Los usuarios de todo el mundo han presenciado mil años de videos desde su creación, en febrero de 2005, según un cálculo reciente de The Wall Street Journal.




Millones de videos de entre uno y cinco minutos en promedio a los que se agregan unos 65 mil nuevos cada día, más de seis millones de usuarios registrados que miran cien millones de videos diarios, algunos dejan comentarios.


Trampolín a la fama para personas que nunca la hubieran alcanzado medios convencionales, el oleaje de su público se vigoriza y cambia en semanas: de las imágenes de la caída al agua de un joven, el regiomontano "Edgar", que adquirieron inmensa fama, a las parodias de las campañas políticas de México y a los tonos de celular.


Unas 29 millones de personas han activado el video de Judson Laiply, un comediante que en seis minutos interpreta la historia del baile.


El vértigo de la fama de 15 minutos desvanecido en unos cuantos días. Lo reciente son las mil caras de Ahree Lee y el documental Me que ha sido visto en muy poco tiempo por dos millones y medio de personas. Retrato del paso del tiempo en el propio cuerpo, Lee se fotografió todos los días desde 2001 a 2004, sólo su cara y la parte superior de sus hombros. Quería encontrarse a sí misma, dijo.


El cúmulo de usuarios anónimos y de sucesos diversos constituye, sin embargo, la masiva audiencia del sitio electrónico; aquí conviven freakies, aficionados graciosos, imitadores que superan al imitado, éxitos televisivos, músicos con futuro que nadie conoce...


"Vi el populoso mar, vi el alba y la tarde, vi las muchedumbres de América, vi una plateada telaraña en el centro de una negra pirámide, vi un laberinto roto (era Londres), vi interminables ojos inmediatos escrutándose en mí como en un espejo, vi todos los espejos del planeta y ninguno de ellos me reflejó..." escribió Jorge Luis Borges en 1949, ¿quién se atreve a buscar estas escenas en youtube.com?


"Excesiva proximidad de todo, una promiscuidad infecta de todo", obscenidad de lo visible, "de lo demasiado visible, de lo más visible que lo visible, la obscenidad de loque ya no tiene secreto", apuntó en 1987 Jean Baudrillard en su ensayo El otro por sí mismo.


Nos dieron el control de la programación y, en youtube.com, gente corriente programó las muertes, las peleas y los asesinatos, escenas de horror cotidiano musicalizadas con los temas del momento. 


"Sentí infinita veneración, infinita lástima", dijo Borges en El Aleph, "temí que no quedara una sola cosa capaz de sorprenderme, temí que no me abandonara jamás la impresión de volver".


Y es que la pantalla nos sobrevive muy a pesar nuestro, si Ikram Antaki dijo que la imagen que definiría la televisión respecto al ser humano es la luz fría, los diálogos confusos de una pantalla de televisión brillante en la oscuridad que cabe en el cuarto a las tres de la mañana cuando todos duermen, la inmensa red virtual de youtube.com reinventa el tedio de quien está cansado de la interminable sucesión de vértigos.


"Cómo transmitir a los otros el infinito Aleph, que mi temerosa memoria apenas abarca?", se preguntaba el vidente argentino. Temporada de lluvia con la red al alcance, Bernardo Soares se aproximaría íntimamente: "Trato de discernir en mí las sensaciones que tengo ante este caer en hilos de agua sombríamente luminosa, que resalta contra las fachadas sucias y más aún contra las ventanas abiertas. Y no sé que siento, no sé qué quiero sentir, no sé qué pienso ni qué soy".

Una forma de placer aleatorio y vertiginoso, en youtube.com ¿Cómo describir la fascinación que ejerce un sistema ilimitado, como burbuja electrónica que explota en múltiples direcciones?


Borges

El Beso

Posted by Duncan on July 11, 2010 at 1:52 PM Comments comments (0)


Gustav Klimt, El beso, 1908

dimensiones: 180 x 180

Österreichische Galerie Belvedere de Viena


Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.


 

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua.


Julio Cortazar

 

fragmento de Rayuela



Dejando ir...

Posted by Duncan on July 10, 2010 at 7:20 PM Comments comments (0)



 

Por eso es tan importante dejar que ciertas cosas se vayan.

Soltar.

Desprenderse.

La gente tiene que entender que nadie está jugando con cartas marcadas, a veces ganamos y a veces perdemos.

No esperes que te devuelvan algo,

no esperes que reconozcan tu esfuerzo,

que descubran tu genio,

que entiendan tu amor.

Cerrando ciclos.

No por orgullo,

por incapacidad o por soberbia,

sino porque simplemente aquello ya no encaja en tu vida.

Cierra la puerta,

cambia el disco,

limpia la casa,

sacude el polvo.

Deja de ser quien eras

y transfórmate en quien eres...


El Zahir - Paulo Coelho


El libro de la risa y del olvido

Posted by Duncan on July 10, 2010 at 6:47 PM Comments comments (0)


Suelo borrar de mi mente aquello que no quiero recordar. No es un ejercicio de desprecio ni de indiferencia, sino de defensa. Más allá de distinguir entre lo bueno y lo malo, las personas tendemos a hacer comparaciones basándonos en nuestra propia vulnerabilidad. Y yo soy muy vulnerable. Repito caligráficamente aquello que me hace débil y lo encierro en un compartimento estanco llamado “lapsus”.

Hay quien piensa que es porque no me importa… Y sin embargo la razón es que me duele demasiado.



La borró de la fotografía de su vida no porque no la hubiese amado, sino, precisamente, porque la quiso.

La borró junto con el amor que sintió por ella.

La gente grita que quiere crear un futuro mejor, pero eso no es verdad, el futuro es un vacío indiferente que no le interesa a nadie, mientras que el pasado está lleno de vida y su rostro nos excita, nos irrita, nos ofende y por eso queremos destruirlo o retocarlo.

Los hombres quieren ser dueños del futuro sólo para poder cambiar el pasado.

Luchan por entrar al laboratorio en el que se retocan las fotografías y se reescriben las biografías y la historia.(...)


Milan Kundera



Había leído esta novela hace muchos años, en un momento que probablemente no fue el más adecuado para ello, porque ahora, al releerla, casi no recordaba nada, de modo que he vuelto a maravillarme. Creo que se necesita haber pasado por ciertas cosas para sacar de ella lo que tiene que ofrecer.


La novela, excepcionalmente viva en contrastes alterna situaciones políticas con escenas de un erotismo ambiguo, un relato onírico con una enorme farsa en la que unos poetas ebrios -Goethe, Petrarca y Lérmontov- intercambian frases tan incongruentes como insultantes.


Las siete partes de esta "novela en forma de variaciones",  se suceden como siete etapas de un viaje.

El humor aparece teñido de profunda tristeza: asombro ante la fragilidad y vulnerabilidad del erotismo, que en cualquier momento puede degenerar en risible pantomima; vértigo ante la Historia, cuya progresión es una carrera hacia su fin; reflexión sobre el destino del escritor y de su país, amenazado entonces por la aniquilación y el olvido.


Desde sus inicios,  creo que Milan Kundera persigue siempre un mismo proyecto estético: la unión de los imposibles, lo más serio y lo más frívolo, lo más real y lo más lúdico.


 

Esta la novela junto con La Broma que publicó años antes, son quizás sus dos obras más polemicas. Escribir El Libro de la risa y el olvido, le valió a Kundera castigos y censuras en su país natal, con el tiempo incluso le quitaron la nacionalidad checa.




Dijo Kundera, citando a Milan Hübl, historiador en desacuerdo con el autoritarismo del socialismo, que “para liquidar a las naciones, lo primero que se hace es quitarles la memoria. Se destruyen sus libros, su cultura, su historia. Y luego viene alguien y les escribe otros libros, les da otra cultura y les inventa otra historia. Entonces la nación comienza lentamente a olvidar lo que es y lo que ha sido”

 


Un poeta llamado Sabina

Posted by Duncan on July 10, 2010 at 12:59 PM Comments comments (0)


Hay mujeres que arrastran maletas cargadas de lluvia,

Hay mujeres que nunca reciben postales de amor,

Hay mujeres que sueñan con trenes llenos de soldados,

Hay mujeres que dicen que sí cuando dicen que no.

Hay mujeres que bailan desnudas en cárceles de oro,

Hay mujeres que buscan deseo y encuentran piedad,

Hay mujeres atadas de manos y pies al olvido,

Hay mujeres que huyen perseguidas por su soledad.

Hay mujeres veneno, mujeres imán,

Hay mujeres de fuego y helado metal,

Hay mujeres consuelo, hay mujeres consuelo,

Hay mujeres consuelo, mujeres fatal.

Hay mujeres que tocan y curan, que besan y matan,

Hay mujeres que ni cuando mienten dicen la verdad,

Hay mujeres que exploran secretas estancias del alma,

Hay mujeres que empiezan la guerra firmando la paz.

Hay mujeres envueltas en pieles sin cuerpo debajo,

Hay mujeres en cuyas caderas no se pone el sol,

Hay mujeres que van al amor como van al trabajo,

Hay mujeres capaces de hacerme perder la razón.


 

Joaquín Sabina




 

A ti que te lo haces

de baile de disfraces cada día,

a ti que te lo montas

de niña tonta en medio de una orgía,

a ti que me has ganado

con un naipe marcado la partida,

a ti que te has colado

en el coto privado de mi vida.


J. Sabina

 


El silencio del mar

Posted by Duncan on July 10, 2010 at 11:51 AM Comments comments (0)



El silencio del mar

brama un juicio infinito

más concentrado que el de un cántaro

más implacable que dos gotas

 

ya acerque el horizonte o nos entregue

la muerte azul de las medusas

nuestras sospechas no lo dejan

 

el mar escucha como un sordo

es insensible como un dios

y sobrevive a los sobrevivientes

 

nunca sabré que espero de él

ni que conjuro deja en mis tobillos

pero cuando estos ojos se hartan de baldosas

y esperan entre el llano y las colinas

o en calles que se cierran en más calles

entonces sí me siento náufrago y sólo el mar puede

salvarme


Mario Benedetti


La ola (1896)

 

Descripción: Óleo sobre lienzo. 121 x 160.5 cm.

Localización: Colección privada

Autor: William-Adolphe Bouguereau (Francia, 1825-1905)


Tu no eres interesante para mi...

Posted by Duncan on July 10, 2010 at 11:38 AM Comments comments (1)


-Tú no eres interesante para mí.


Yo continué caminando a su lado, pero al modo en que un pollo sin cabeza continúa volando, o sea, muerto. Aquella frase me había roto literalmente el corazón. Un cuchillo oxidado no habría tenido efectos más devastadores. Continué andando, pues, por pura inercia hasta su casa y luego seguí hasta la mía sabiendo que ya no era necesario imaginar que iba a morir al minuto siguiente porque ya estaba muerto. Entré muerto en casa y logré alcanzar, muerto, el cuarto de baño para ocultar la trágica situación a la familia. Al mirarme en el espejo reconocí en mi rostro todos los atributos de un cadáver (...)


 

Estar muerto era en mi situación un consuelo, pues cómo soportar vivo, no ya aquel rechazo, sino aquella humillación. Tú no eres interesante para mí. En una de las miles de veces que repetí la frase, reconstruyendo la situación para ver si le encontraba una salida, pensé que entre el "tú no eres interesante" y el "para mí" había habido una pequeña pausa, una cesura, que dejaba una vía de escape. Quizá había dicho: "Tú no eres interesante, para mí." La coma entre el "interesante" y el "para" venía a significar que podía ser interesante para otros, incluso para el mundo en general. Era la primera vez que le encontraba utilidad práctica a un signo ortográfico, la primera vez que le encontraba sentido a la gramática. Quizá al colocar aquella coma perpetré un acto fundacional, quizá me hice escritor en ese instante. Tal vez descubrimos la literatura en el mismo acto de fallecer (...)

 

El mundo (frag), JUAN JOSÉ MILLÁS



El Club de los poetas muertos

Posted by Duncan on July 2, 2010 at 4:25 AM Comments comments (0)



Autodestrucción, marginalidad, locura, alcoholismo... muchos escritores hicieron de su vida una angustiosa metáfora existencial. Cercados por una vida efímera y por sí mismos, sólo su voz lírica les permitió respirar. Son muchos los poetas suicidas, y no hay que remitirse al romanticismo para ello.




La tercera causa de mortandad es el suicidio. Son muchas las personas que, por motivos a veces difíciles de explicar, deciden acabar con su propia vida. En el universo de muchos escritores, esta angustia del mortal, condenado desde el día de su nacimiento, está tan presente que acaba, literal y literariamente, con sus vidas. Se dice que el suicida no es más que un mortal impaciente. Nosotros, las personas "felices", hemos dado la espalda a ese día, cínica o heroicamente, ese es otro debate. Los poetas de los que hablamos osaron mirar al sol, y sus alas se derritieron en plena huida del laberinto.




Victimas de sus pensamientos


 

Ciñéndonos a la historia reciente, tan desprovista de mitos y leyendas, la lista de los líricos que acabaron con sus vidas, generalmente jóvenes, es larga. Todos tenemos aún cercano el recuerdo de aquel día de 1999 en que José Agustín Goytisolo se arrojó por una ventana, o el disparo que Javier Egea desencadenó contra sí mismo.

Son muchos, demasiados. Gabriel Ferrater se ató una bolsa al cuello hasta ahogarse, Alejandra Pizarnik ingirió somníferos hasta morir -sólo contaba 36 años-, Paul Celan se arrojó al Sena en 1970... La lista prosigue con Marina Tsvietáieva, Georg Trakl, Kostas Karyotakis, Marina Poliduri, Jonh Berryman, Luis Hernández...

Uno de los casos más conocidos es el de Alfonsina Storni. Cuando le diagnosticaron un cáncer incurable la poeta decidió no esperar a la muerte y se adentró en el Mar del Plata. Encontraron su cadáver en la playa de La Perla. Uno de los suicidios de poeta más célebres es quizás el de Cesar Pavese, quien acabó su vida tomándose 16 frascos de somníferos.

Otra poetisa suicida fue Sylvia Plath. Esta excepcional poeta, en precaria situación económica, acostó a sus hijos y se introdujo en un horno de gas. Tenía 30 años y sólo tendrá gran fama como autora póstumamente. Su caso fue llevado a la gran pantalla y parece que el tema, tan morboso, "vende". Tras el éxito de Las Horas, en la que se nos introduce en el universo Virgina Woolf, autora que también acaba suicidándose en un río, los productores se han interesado en la atormentada vida de Sylvia Plath.

Anne Sexton también acabó con su vida con el motor de su coche. Lejos del mito Romántico, todos estos suicidios tienen un sabor amargo y desolador, precedidos de un bagaje psicológico turbador y depresivo.


Cronistas de su autodestrucción


Este proceso depresivo y autodestructor, motivo muchas veces de su genialidad artística, también hizo de sus vidas un infierno. Muchos poeta probaron los límites de la vida hasta cotas peligrosas. Les quedaba el consuelo de la literatura, y dejaron aquella desesperación impresa en un papel, legando poemas magníficos. Poesía alimentándose de su autodestrucción y autodestrucción alimentándose de poesía. Uno de los mejores poetas del siglo XX, "el mayor poeta ingles tras Lord Byron" para muchos, acabó con su vida a causa de un coma etílico. Su alcoholismo corrió paralelo con su éxito editorial. Mientras todos lo aclamaban y componía una gran obra, se labraba su lamentable final. Hablo de Dylan Thomas.

Antonin Artaud pasó años recluido en un sanatorio mental. Su locura le dio a veces una clarividencia demoledora.




La maldición del poeta


Los poetas malditos son los mejores. Este es un criterio, retornando al mito romántico, muy presente. Murieron jóvenes, en la plenitud de su obra. El morbo, el "lo que le quedaba por escribir podría ser una obra maestra", el sentimiento de solidaridad... Los poetas malditos sólo alcanzan la bendición una vez muertos, eso sí. Pero la maldición del poeta va más allá del rechazo de su amada o amado. Es una maldición menos hermosa, merece menos la pena. El poeta maldito es el fusilado, el pobre, el exiliado, el torturado, el encarcelado, el suicida, el loco, el alcohólico... Siempre nos queda exhumar sus cuerpos metamorfoseados en poemas y escuchar su voz, siempre viva, regalarles nuestra presencia, que nunca llega tarde. Perecieron en el intento, se cortaron con el canto del papel, con el filo de la poesía, pero son inmortales.


Poetas suicidas

 

Se cree que la primera poeta, Safo, se suicidó arrojándose al mar, pero no lo sabemos con seguridad. Muchos otros habrán cometido suicidio, pero no son conocidos o no dejaron obra publicada, o simplemente no hemos podido acceder a sus historias personales, por lo que no han sido incluidos en este estudio.

 

 

Thomas Chartterton

 

 se envenenó con arsénico en una buhardilla de Londres el 25 de agosto de 1770:

 

 Existir es no estar / pero que alguien te nombre...

 

 

Karoline Günderode

 

se clava un cuchillo en el corazón y se lanza al Rhin el 26 de julio de 1806:

 

 Derrota a tu naufragio y olvida ya esta nave que ni pecio será con unos años.

 

 

Heinrich von Kleist

 

se dispara un tiro en la boca después de disparar sobre su compañera Henriette el 21 de noviembre de 1811, junto al lago Wannsee:

 

Sonríe mientras el arma apunta / tus últimas ideas en su pólvora...Y espérame un minuto antes de irte.



 

 

Charlotte Stieglitz (1834),

 

joven sensible cultivadora de las bellas artes, se clavó un puñal en el pecho, el 18 de diciembre, para no estorbar la creatividad de su esposo, el poeta melancólico Heinrich Stieglitz:

 

Juntos padecimos una pena… Te irá mejor ahora… Nos volveremos a encontrar, más libres… Saluda a todos los que amé… Hasta siempre jamás, tu Charlotte.




Thomas Lowell Beddoes


después de haber perdido una pierna en un intento de suicidio previo, muere por ingestión de veneno el 26-enero-1849 en Basilea:


Y si el tiempo final se demorase / Liba este amargo arsénico que te pongo en el vaso.



Gérard de Nerval


aparece muerto en la nieve de París el 26-enero-1855:


Ahorcarse con el sombrero puesto / es burlar a la muerte de dos formas… / lo mismo un día de estos / le hago un quiebro.



Antero de Quental


muere de dos disparos. Su mano apretó el gatillo en Punta Delgada el 11-Septi-1891:


¿Cómo querrá la muerte mi alma / si está muerta?/ ¿No es el alma el botín?…/ ¡si yo no tengo!.

 


José Asunción Silva


se dispara un tiro en el pecho sobre el que hizo dibujar un corazón a su médico el 14 -mayo-1896 en Bogotá:


No soy buen tirador / usted me entiende.






Ángel Ganivet


se lanza dos veces al río Duina; la primera lo sacan del agua. En Riga el 29-Nov-1898:


No la horca, el arsénico ni el tiro / jamás la bala… nunca el aparejo / prefiero un trago amargo e infinito.



 

10. Wolf von Kalckreuth se dispara una bala en la sien junto a su cama. En Cannstadt, el 9-Oct-1906: A cambio de la herida de tu sien / recibe esta elegía / que me pondrá el laurel de tu epitafio.

 

11. Periclís Yanópulos monta un caballo a galope hacia el mar, y cuando ya no puede avanzar más se dispara un tiro con su revolver. En las cercanías de Eleusis el 10 de abril de 1910: Es Itaca / y no duele.

 

12. Peiu Yavórov ingiere veneno y se pega un tiro en la cabeza. En Sofía, el 16 de octubre de 1914: Ya no puedo arder más en esta llama / Nada puede volver /¿Qué hacer entonces?.

 

13. Georg Trakl se administra una dosis de cocaína que le produce la muerte. En Grdek, el 3 de noviembre de 1914: No he vivido, y lo sé…/ Tan sólo he muerto.

 

14. Mario de Sá Carneiro toma estricnina en París, el 26 de abril de 1916: Pero el cuerpo que posa, el que me mira / El que envejece al lado de mis cosas… / Ese tipo no es yo, no le conozco.

 

15. Arthur Cravan desaparece una noche en la Bahía de México, el año 1919: …Y un barco con el que hundirte / en la bahía de Méjico / mientras el mar se pierde en el mar.

16. Sergei Esenin se ahorca en el hotel Angleterre después de escribir unos versos con su sangre. En Leningrado, el 28 de diciembre de 1925: Otra vez el espejo… / ¿Para qué quiero conciencia?.

 

17. Paco López Merino se dispara un tiro en la sien en el retrete de un café de la ciudad de La Plata, el 22 de mayo de 1928: Esta hora es perfecta / para el último hálito.

 

18. Kostas Kariotakis intenta ahogarse en el Mediterráneo, y, al no conseguirlo, se ducha y se arregla para dispararse un tiro en el corazón bajo un eucaliptus. En Prévesa el 21 de julio de 1928: ¿Cómo será la nada del abismo? / ¿Cómo será la muerte?

 

19. Jacques Rigaut funda la “Agencia General del Suicidio”, y se dispara un tiro en el corazón, en París, el 5 de noviembre de 1929: La autodestrucción como acto de fe… / Como negocio, en fin, seguro y cierto./ Se admiten asociados… / O accionistas solventes sin escrúpulos.

 

20. Vladimir Maiakovski se dispara un tiro en Moscú el 14 de abril de 1930: Muero de libertad / mientras el mundo es un incendio.

 

21. Ramos Sucre muere tras cuarto días de agonía por haber ingerido barbitúricos el día que cumple cuarenta años. En Ginebra el 13 de junio de 1930: …y esta soledad única, indescifrable y nítida de segundos eternos / que reclama descanso, aunque sea final.

 

22. Florbela Espanca muere por una sobredosis de veronal en Matozinhos, el 8 de diciembre de 1930: Morir no es fácil, no / pero es lo más correcto.

 

23. Vachel Lindsay ingiere un desinfectante doméstico en Soringfield el 5 de diciembre de 1931: ¿No hay ni siquiera un veneno accesible que llevarme a la boca

24. Hart Crane se arroja al Atlántico desde la cubierta del buque Orizaba en el Golfo de Mexico, el 27 de abril de 1932: En la borda, el sabor a salitre / me llama a ser océano. / Valoro la distancia / y alzo el vuelo.

 

25. Sara Teas dale ingiere una sobredosis de barbitúricos y muere en Nueva York el 29 de enero de 1932: Mis piernas no responden, / y no he amado aún… / Tan sólo fuí palabras en un mundo de gestos.

 

26. Roussel es encontrado muerto en un hotel de Palermo el 14 de julio de 1933: Cerciórese sin miedo de que ya no respiro… / Y, luego, entréguele esta carta a mi albacea./ Le nombro mi heredero, como ve. / Y olvídeme después / igual que lo ha hecho el mundo.

 

27. René Crevel abre la espita del gas y se deja morir en París el 18 de junio de 1935: …y esta llave de gas que contiene la muerte / en sólo un giro…

 

28. Attila József se tira al tren en las cercanías de Balatonszárszó el 3 de diciembre de 1937: Y no lloréis por mi./ Sólo pago mi deuda.

 

29. Leopoldo Lugones quema sus libros y muere por ingestión de cicuta en la Isla del Tigre el 18 de febrero de 1938: Purifícate en la llama naranja / y hazte ceniza en el rito de Stromboli. / ¡Que bien ardes!, amigo.

 

30. Alfonsina Storni se interna despacio en las aguas del Atlántico en Mar del Plata el 25 de octubre de 1938: …mirándome sin vista, / recordando desnuda / el hecho doloroso que nos muerde?

31. Antonia Pozzi ingiere una sobredosis de fármacos en su casa de Milán el 3 de diciembre de 1938: Una mujer en prosa soy ya… / Se acabó el rito.

 

32. Marina Tsvetaeva se ahorca en Elábuga el 31 de agosto de 1941: En el Este también la soledad lo es todo.

 

33. Cesare Pavese ingiere dieciséis envases de somnífero y muere en Turín el 27 de agosto de 1950: Sólo pide la muerte / urgente y necesaria / para dejar de ser / la peste de si mismo.

 

34. Tor Jonsson se ahorca en Oslo el 14 de enero de 1951: ¿Para qué escribir más / de todo lo que existe / si los ojos conforman / siempre un mejor poema?.

 

35. Jean Pierre Duprey fue hallado sin vida en su taller de París el 2 de octubre de 1959: Así quise ser yo, así./ Y orinarme en los símbolos del mundo.

 

36. Carlos Obregón ingiere una sobredosis de barbitúricos en Madrid, el 1 de enero de 1963: …se averigua un sonido de sirenas / que ya no señalan la herida, / no la cantan, / porque la muerte es todo.

 

37. Sylvia Plath abre la llave del gas y mete la cabeza en el horno. En Londrés el 11 de febrero de 1963: Hoy quiero hablar contigo / hasta que llegue el alba / y se hagan memoria mis palabras.

38. Tomás González, el día de su vigesimosexto cumpleaños (Diciembre de 1966), tras regalarle a su madre flores y un poema, abrió la ventana y se arrojo al vacío: Madre, también yo quisiera ser mujer. / …para sentir en mi interior / la necedad terrible de haber traído al mundo a esta bestia maldita, / y perdonarte, madre.

 

39. Violeta Parra, cantora, compositora, pintora, poeta, hija y hermana de poetas… muere el 5 de febrero de 1967, en Carpa de la Reina, a los cincuenta años: Gracias a la vida / que me ha dado tanto…

 

40. José Mª Arguedas se dispara un tiro en Lima el 2 de diciembre de 1969: No convienen los versos / que nos muestran las vísceras azuleando al sol.

 

41. Paul Celan se arroja a las aguas del Sena a su paso por París el 30 de abril de 1970: No sirve de nada ya que no sea / morir ahogado en la clepsidra./ Quizás el Sena.

 

42. John Berryman salta desde un puente a las aguas del Misissippi en Mineapolis el 7 de enero de 1972: Yo he visto a los hombres / caminar fuera de sí / no siendo hombres,/ pero sombras tampoco.

 

43. Gabriel Ferrater toma barbitúricos y se ata una bolsa de plástico en la cabeza, en Sant Cugat, el 27 de abril de 1972: Te vas a trompicones / amputándome. / Te me ajas sin más…/ y yo mirando.

 

44. Alejandra Pizarnik muere por una sobredosis de barbitúricos en Buenos Aires el 25 de septiembre de 1972: Podad mi cuerpo cada primavera, / y que crezcan con fuerzas renovadas, / en su tumba, mis esquejes.

 

45. Jon Mirande, la noche de Navidad de 1972, ingiere una sobredosis de barbitúricos en París: Morir matando / no puede ser suicidio

46. Alfonso Costafreda es hallado sin vida en el pasillo de su casa en Ginebra, el 4 de abril de 1974: Los latidos contados / de mi corazón se desbocan / buscando el cero.

 

47. Jaime Torres Bodet asolado por el cáncer, pone fin a su vida con un disparo. En México, el 13 de mayo de 1974: Un algo celular me crece adentro / que me hace pensar / más en mi mismo.

 

48. Anne Sexton enciende el motor del coche en el garaje y muere por inhalación de anhídrido carbónico. En Weston, el 4 de octubre de 1974: …y un poco de este anhídrido carbónico / que bien dosificado te hace dormir tranquila para no despertar de nuevo / al tedio de los días.

 

49. Héctor Murena muere rodeado de cajas de vino en el cuarto de baño de su casa de Buenos Aires, el 5 de mayo de 1975: Déjate al aspaviento de sus órbitas / abandona tu piel a su mandato.

 

50. Jens Bjorneboe anuncia su suicidio en un programa de televisión y muere luego ahorcado en Veierland el 9 de mayo de 1976: Suspenderse un instante y dormir. / Dejar de ser el cadáver diario / y ser el muerto.

 

51. Luis Hernández se deja atropellar por el metro de Buenos Aires, el 3 de octubre de 1977: Matar a Dios / quizás sea el mejor de los suicidios.

 

52. Justo Alejo se suscribe a la revista Clarín y se arroja al vacío desde el edificio del Ministerio del Aire en Madrid, el 11 de enero de 1979: Sólo una cosa quiero / antes de ver el fín:/ y es recibir Clarín / en mi tumba espartana…

 

53. Alexis Traianós conecta una manguera desde el tubo de escape al interior de su automóvil y fallece por asfixia. En Capandriti, el 7 de mayo de 1980: Todos los muertos soy yo./ Todos.

 

54. Enrico Freire, murió en Granada, el 14 de octubre de 1980. Dejó abierto el gas y encendió la vela que siempre usaba para “inspirarse” y escribir su último poema, titulado “explosión”: Antes del grito, tardo 44 años, 3 meses y un día en encontrar la salida.

 

55. Severino Tormes, estrelló su coche contra un árbol camino de Tordesillas, el 15 de noviembre de 1980: 15 de noviembre: Tengo la sensación de haber vivido absolutamente en vano. ¿De qué me han servido los libros, la música, el amor, la poesía?. Una amarga carcajada contra un árbol y otra eterna en el infierno.

56. Paula Sinos (Baracaldo 1950-Portugalete 1981): El maquinista del trén dijo: “Vi un bulto a lo lejos… creí que era un perro… Frené pero era tarde… jamás olvidaré su rostro…”: Siempre puedes pensar que fue el trén / el que se arrojó a ti.

 

57. Fabrice Graveraux se corta las venas delante de sus amigos en Viareggio, el 8 de enero de 1982: En la lente el disparo, / en la vena el cuchillo. / Es la fiebre. / Es París.

 

58. León Artigas, el 14 de febrero de 1984, se introdujo el cañón de una pistola entre los diente y disparó. Sucedió en Badajoz: Imploraré tan sólo un destello / cegador de lucidez / para devolverle a Dios / un cadáver de lujo.

 

59. Beppe Salvia se lanza al vacío desde su casa de Roma, en marzo de 1985: ¿De que sirve perdurar con parámetros / de supervivencia, intentando pasar cada día sin saltar al vacío,…? / Mira los ojos de tu hija / y despídete con un beso.

 

60. José A. Acillona, murió desangrado en el psiquiátrico de Oña, en mayo de 1990, tras rebanarse el cuello con una lata de conservas: Hace mucho tiempo que te espero. Tú eres mi salvador. Tú eres el justiciero que me volará la nuca. ¡Dispara ya, cabrón!.

 

61. Alina Reyes se embarcó para siempre en la nave-bañera de un hotel con las venas cortadas, el 14 de noviembre de 1991, en Madrid: “Qué extraño… La luz está aparada y sin embargo juraría que la acabo de encender. Por lo menos, mañana la doncella no tendrá que hacer la cama”.

 

62. José Ignacio Fuentes, murió colgado de su cinturón en la cárcel de Basauri, el 14 de octubre de 1991, dos años después de degollar a su esposa: No tengo más que hacer que fumar hasta la muerte. / Yo fumo y sueño. / Quién sabe si algún día veré un río / o la garra piadosa de una soga.

63. Nicolás Arnero (Segovia, 1950) se ahorcó el 20 de enero de 1991 dejando subrayada una frase en un libro de Pavese: “Basta de palabras. Un gesto. No escribiré más.”: Intuyo la cobarde humillación / de substraerme al suicidio.

 

64. Víctor Ramos, falleció desangrado por autocastración en la cárcel de Nanclares de Oca, el 10 de octubre de 1995: De queroseno puro, / antes de que florezca la rareza, / rociar la realidad.

 

65. Wenceslao Rodriguez, Madrid 1970, Sevilla 1997, colgado de una viga de la pensión El Guaraní: …a la luz de un flexo en el desván, / introdujo entre sus labios el cañón de una pistola / e imaginó el fragor de una sonrisa / ante los pies descalzos de la soledad.

 

66. Marithelma Nostra, Brasil, murió por una sobredosis barbitúricos en un hotel de Madrid (1999.): ¿Sabes?… He observado que hay personas que recurren a un segundo lenguaje para expresar lo que verdaderamente sienten. (…;) Estas personas casi nunca saben lo que quieren, casi nunca saben lo que esperan y casi siempre se suicidan.

 

67. José Agustín Goytisolo se suicidó el 19 de marzo de 1999 arrojándose al vacío desde el balcón de su casa: …una tristísima ceniza / que caía y caía sobre la tierra, / y sigue cayendo en mi memoria, / en mi pecho, / en las hojas del papel en que escribo.

 

68. Mariano José de Larra, se suicidó de un pistoletazo en la sien derecha. Tenía veintisiete años.

 

69. Primo Leví murió, aparentemente por suicidio, el 11 de abril de 1987, aunque algunos amigos y biógrafos han cuestionado el veredicto. La cuestión sigue fascinando a los críticos literarios debido a la mezcla característica de oscuridad y optimismo en la escritura de Levi, quien no dejó nota de suicidio.

 

70. Virginia Woolf, sufrió una enfermedad mental hoy conocida como trastorno bipolar, que la llevó a suicidarse el 28 de marzo de 1941, lanzándose al río Ouse, en Rodemell con varios montones de piedras en los bolsillos.

 

71. Yukio Mishima, suicido ritual.



Arundhati Roy

Posted by Duncan on June 27, 2010 at 1:48 PM Comments comments (0)

 

Arundhati Roy, es una escritora y activista hindú, definida en algunos medios como : “Una mujer de convicciones”

Según Amit Sengupta, la han querido convertir en un icono glamuroso del altermundialismo y de la crítica radical al sistema. Pero Arundhati Roy, la celebérrima autora de “El dios de las pequeñas cosas” , ha huido siempre de los estereotipos y lo sigue haciendo.

 

 

“Soy una mujer tan libre como las que yo conozco.

Y no necesité casarme, estar oprimida

o ser golpeada para decidir que quería la independencia a toda costa.”

 

Según Fernando Baeta, en una descripción magistral que transcribiré como introducción a la personalidad de esta mujer:

“Siempre ha estado Arundhati Roy donde creía que debía estar. Y siempre, en la literatura y especialmente en la vida, ha creído que debía estar en el otro lado. Sin dudarlo, sin sentirlo”.

 

Y sigue:

“Nada en su vida ha sido políticamente correcto. Más bien todo lo contrario. De hecho, las fechas que marcan su existencia no son las que determinan el día que nació, dónde vivió, qué estudió, con quién vive o cuántos hijos tiene. No. Las fechas que la delimitan están marcadas negro sobre blanco”.

 

 

“Nació -poco importa que viera la luz en Kerala  en 1961, que fuera libremente educada por su madre, que le gustara ir en bicicleta, que se hiciera arquitecta, que fuera actriz de cine y televisión, guionista y hasta profesora de aerobic- (nació;) el día que ganó el Booker Prize en 1997 con “El dios de las pequeñas cosas” y desató las iras de los sectores más recalcitrantes de la sociedad india por su atrevimiento al contar los amores de una dama con un intocable, y que fue criticado por su obscenidad y corrupción moral; esto le costó una acusación criminal que aún circula por los juzgados y que le ha impedido traducir su libro en algunos estados del país. Pero no se inmutó. Su novela arrasó en los cinco continentes, fue traducida a todos los idiomas posibles, ganó numerosos y prestigiosos premios y la hizo rica”.

Fue su primera provocación y no iba a ser la última.

 

 

 

Otra fecha importante es aquella en la que se opuso frontalmente a las pruebas nucleares que estaba llevando a cabo su país en mayo de 1988. [...]

Descubrir, primero, y abanderar, después, al harapiento ejército del valle del Narmada es, sin duda, otra de las citas clave de su biografía. No sólo la llevó a la cárcel sino que además la convirtió en el símbolo de miles y miles de personas que no tenían a nadie y la descubrieron a ella.

 

Dijo entonces:

 

“Mientras tengamos fe, no tendremos esperanza…

Debemos luchar guerras concretas de maneras concretas,

y debemos pelear para ganarlas”

 

 

… y la acusaron de todo tipo de delitos. El Tribunal Supremo se sintió aludido y puso en tela de juicio el derecho de la escritora a criticar sus veredictos en este caso. La Autoridad Unica también se sintió aludida pero ella siguió diciendo lo que pensaba. No rectificó sino que se ratificó. Fue a la cárcel; sabe que está en constante libertad vigilada pero no le importa.

 

El 11-S demostró que realmente no le importaba. La penúltima fecha de su trayectoria cuestiona el papel de Estados Unidos en el mundo, sus bombardeos, la doctrina oficial imperante en todo el planeta, su lucha contra el terrorismo, Irak. Y lo plasmó en “El álgebra de la justicia infinita“.

En el que dice:

 

 

“Los ataques del 11 de septiembre fueron una monstruosa tarjeta de visita

de parte de un mundo que se ha estropeado terriblemente.

 

El mensaje puede haber sido escrito por Bin Laden

(¿quién sabe?)

y entregado por sus mensajeros, pero también

podría haber sido firmado por los fantasmas de las víctimas

de las antiguas guerras de EE.UU”.

 

 

“Los millones muertos en Corea, Vietnam y Camboya; los 17.500 caídos cuando Israel, respaldado por EE.UU., invadió Líbano en 1982; los 200.000 iraquíes fallecidos en la Operación Tormenta del Desierto; los miles de palestinos que han muerto combatiendo contra la ocupación de Israel de Cisjordania. Y los millones que sucumbieron, en Yugoslavia, Somalia, Haití, Nicaragua, El Salvador, República Dominicana, Panamá, a manos de todos los terroristas, dictadores y genocidas que el gobierno de EE.UU. ha apoyado, entrenado, financiado y provisto de armamento”.

 

 

Un discurso valiente y duro que termina diciendo:

 

“El ultimátum del presidente Bush a la gente del mundo es:

‘si no estáis con nosotros, estáis contra nosotros’,

un trozo de presuntuosa arrogancia.

No es una alternativa que la gente quiera,

necesite, o deba tener que elegir”.

 

Arundhati Roy, la mujer de las pequeñas cosas, es algo más que una escritora que una vez ganó un gran premio. Es la voz de los harapientos que no tienen voz, que no tienen futuro y se están quedando sin presente. Dice que publicará otra novela cuando tenga algo que contar; mientras tanto se dedica a escribir lo que nadie se ha atrevido a escribir.

 

 

“He sido acusada de todo tipo de cosas,

algunas ciertos, otras no.

Estoy muy feliz de tener un certificado de carácter

en el que dice que no tengo una buena conducta moral”.

 

 

 

 

Probablemente la conozcáis como autora de la novela: “El dios de las pequeñas cosas”.

 

En palabras suyas,

 

“Es un libro personal muy frágil y nunca tuve ninguna pretensión con él.

¿Por qué alguien en el extranjero podría estar interesado por mi libro?”

 

Según críticas de otros,

“El dios de las pequeñas cosas“, de la escritora hindú Arundhati Roy, es una novela atravesada por la magia de quien es capaz de mostrar la belleza de cada minúsculo momento de una vida.

Cada personaje vive ya en mi cabeza como una persona real: los pliegues de su piel, la forma de apoyar la cabeza sobre la mano, su voz… Y cada vivencia, por simple que parezca al principio, se transforma en algo grande, poderoso, dentro del puzzle completo que sólo se muestra al final.

Un libro sobre historias de amor que no pueden ser (y a veces son; y a veces no), que “en realidad comenzaron en los días en que se establecieron las leyes que determinan a quién debe quererse. Y cómo. Y cuánto“.

 

 

De personajes como la pequeña Sophie Mol, o los gemelos Rahel y Estha, reunidos de nuevo tras 20 años; de las Cosas Peores que sucedieron entonces y cuyo aliento helado se extiende hasta el presente.

Y también de las cosas que les hacían volver a respirar, las otras, las pequeñas: “Las Grandes Cosas siempre se quedaban dentro. No tenían adónde ir. No tenían nada, ningún futuro. Así que se aferraron a las Pequeñas Cosas.” Porque detrás de la aparente tristeza hay, rascando con cuidado, un fresco que muestra una imagen de definitiva -aunque diminuta- felicidad.

 

Reflejada en imágenes como:

 

“La piel. El cuerpo que no existía más que donde él tocaba. El resto de su cuerpo era humo”

 

 

Dejaré que sea ella quien continúe.

 

“En estos tiempos, en los que tenemos que apresurarnos para mantenernos al corriente de la velocidad con la que se nos arrebatan nuestras libertades, y cuando pocos pueden permitirse el lujo de retirarse de las calles un ratito para volver con una exquisita, completa y correcta tesis política, repleta de notas a pie de página y de referencias, ¿qué regalo profundo puedo ofrecerles esta noche?

Como vamos de crisis en crisis, que llegan directamente a nuestros cerebros a través de la TV por satélite, tenemos que pensar con rapidez. Sobre la marcha. Participamos en historias a través de los escombros de la guerra. Ciudades destruidas, campos arrasados, bosques talados y ríos que agonizan constituyen nuestros archivos. Cráteres producidos por bombas rasantes, nuestras bibliotecas.

En estas circunstancias, ¿qué puedo ofrecerles esta noche?

Algunos pensamientos incómodos sobre dinero, guerra, imperio, racismo, y democracia”.

 

“Donde haya opresión, siempre será desafiada con la mayor intensidad por aquellos de nosotros que nos propongamos el reto , ¿sabes? Por eso no creo que pueda haber nunca paz sin justicia. Las dos van de la mano. Y no puede haber paz en el mundo con el dominio del espectro completo o la guerra nuclear o cualquiera de esas cosas. No serán apoyados porque siempre habrá personas que pedirán dignidad, pedirán justicia, que exigirán sus derechos”.

 

 

 

Satanas vende objetos usados

Posted by Duncan on June 27, 2010 at 7:20 AM Comments comments (0)



Como necesita adaptarse a los nuevos tiempos, Satanás decidió hacer una liquidación de gran parte de su stock de tentaciones. Puso anuncios en los diarios y atendió a los clientes, en su oficina durante todo el día.


Era un stock fantástico: piedras para los virtuosos tropezaran, espejos que aumentaban la importancia personal, anteojos que disminuían la importancia de los demás. Colgados de la pared, algunos objetos llamaban mucho la atención: un puñal de hoja curva, para ser usado en la espalda de alguno, y grabadoras que sólo registraban chismes y mentiras.


- ¡No se preocupen por el precio!- gritaba el viejo Satanás a los potenciales compradores. -¡Llévenlo hoy, paguen cuando puedan!


Uno de los visitantes notó, puestas en un costado, dos herramientas que parecían muy usadas y que casi no llamaban la atención. Sin embargo, eran carisimas. Curioso, quiso saber la razón de esa aparente discrepancia.


- Están gastadas porque son las que más uso- respondio Satanás riendo. - Si llamaran mucho la atención, la gente sabría como protegerse de ellas.


"Sin embargo, ambas valen el precio que pido por ellas: una es la Duda y la otra es el Complejo de Inferioridad. Todas las otras tentaciones siempre pueden fallar, pero estas dos siempre funcionan."

 

Paulo Coelho.



Oto?o en Benedetti

Posted by Duncan on June 27, 2010 at 7:05 AM Comments comments (0)



Desenamorarse es ver el cuerpo

como es y no

como la otra mirada lo inventaba

es regresar más pobre al viejo enigma

y dar con la tristeza en el espejo.

Mario Benedetti.






El poder de la estupidez

Posted by Duncan on June 27, 2010 at 6:46 AM Comments comments (0)

"Una persona estúpida es una persona que causa un daño a otra persona o grupo de personas sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para sí, o incluso obteniendo un perjuicio".



 

"Nuestra vida está salpicada de ocasiones en que sufrimos pérdidas de dinero, tiempo, energía, apetito, tranquilidad y buen humor por culpa de las dudosas acciones de alguna absurda criatura a la que, en los momentos más impensables e inconvenientes, se le ocurre causarnos daños, frustraciones y dificultades, sin que ella vaya a ganar absolutamente nada con sus acciones. Nadie sabe, entiende o puede explicar por qué esta absurda criatura hace lo que hace. En realidad, no existe tal explicación –o mejor dicho- sólo hay una explicación: la persona en cuestión es estúpida".


 

"EL PODER DE LA ESTUPIDEZ


 

No resulta difícil comprender de qué manera el poder político, económico o burocrático aumenta el potencial nocivo de una persona estúpida. Pero nos queda aún por explicar y entender qué es lo que básicamente vuelve peligrosa a una persona estúpida; en otras palabras, en qué consiste el poder de la estupidez.

Esencialmente, los estúpidos son peligrosos y funestos porque a las personas razonables les resulta difícil imaginar y entender un comportamiento estúpido. Una persona inteligente puede entender la lógica de un malvado.

Las acciones de un malvado siguen un modelo de racionalidad: racionalidad perversa, si se quiere, pero al fin y al cabo racionalidad. El malvado quiere añadir un “más” a su cuenta. Puesto que no es suficientemente inteligente como para imaginar métodos con que obtener un “más” para sí, procurando también al mismo tiempo un “más” para los demás, deberá obtener su “más” causando un “menos” a su prójimo.

Desde luego, esto no es justo, pero es racional, y si uno es racional puede preverlo. En definitiva, se pueden prever las acciones de un malvado, sus sucias maniobras y sus deplorables aspiraciones, y muchas veces se pueden preparar las oportunas defensas.

Con una persona estúpida todo esto es absolutamente imposible. Tal como está implícito en la Tercera Ley Fundamental, una criatura estúpida os perseguirá sin razón, sin un plan preciso, en los momentos y lugares más impensables. No existe modo alguno racional de prever si, cuándo, cómo y por qué, una criatura estúpida llevará a cabo su ataque. Frente a un individuo estúpido, uno está completamente desarmado.

Puesto que las acciones de una persona estúpida no se ajustan a las reglas de la racionalidad, de ello se deriva que:

a) generalmente el ataque nos coge por sorpresa;

b) incluso cuando se tiene conocimiento del ataque, no es posible organizar una defensa racional, porque el ataque, en sí mismo, carece de cualquier tipo de estructura racional.

El hecho de que la actividad y los movimientos de una criatura estúpida sean absolutamente erráticos e irracionales, no sólo hace problemática la defensa, sino que hace extremadamente difícil cualquier contraataque –como intentar disparar sobre un objeto capaz de los más improbables e inimaginables movimientos. Esto es lo que tenían en la mente Dickens y Schiller al afirmar el uno que “con la estupidez y la buena digestión el hombre es capaz de hacer frente a muchas cosas”, y el otro que “contra la estupidez hasta los mismos dioses luchan en vano”.

Hay que tener en cuenta también otra circunstancia. La persona inteligente sabe que es inteligente. El malvado es consciente de que es un malvado. El incauto está penosamente imbuido del sentido de su propia candidez.

Al contrario que todos estos personajes, el estúpido no sabe que es estúpido. Esto contribuye poderosamente a dar mayor fuerza, incidencia y eficacia a su acción devastadora. El estúpido no está inhibido por aquel sentimiento que los anglosajones llaman self- consciusness.

Con la sonrisa en los labios, como si hiciese la cosa más natural del mundo, el estúpido aparecerá de improviso para echar a perder tus planes, destruir tu paz, complicarte la vida y el trabajo, hacerte perder dinero, tiempo, buen humor, apetito, productividad, y todo esto sin malicia, sin remordimientos y sin razón. Estúpidamente".

 

Extractos de:

Las Leyes Fundamentales de la estupidez humana.

Carlos M. Cipolla.


Letras: para que escribe uno si no es para juntar sus pedazos?

Posted by Duncan on June 27, 2010 at 3:46 AM Comments comments (0)


“La dictadura uruguaya quería que cada uno fuera nada más que uno, que cada uno fuera nadie: en cárceles y cuarteles, y en todo el país, la comunicación era delito. Algunos presos pasaron más de diez años enterrados en solitarios calabozos del tamaño de un ataúd, sin escuchar más voces que el estrépito de las rejas o los pasos de las botas por los corredores. Tenían las manos atadas, o esposadas, y sin embargo los dedos danzaban, volaban, dibujaban palabras. Los presos estaban encapuchados; pero inclinándose alcanzaban a ver algo, alguito, por abajo. Aunque hablar estaba prohibido, ellos conversaban con las manos.

Pinio Ungerfeld me enseñó el alfabeto de los dedos, que en prisión aprendió sin profesor:

-Algunos teníamos mala letra- me dijo-. Otros eran unos artistas de la caligrafía.

Fernández Huidobro y Mauricio Rosencof, condenados a esa soledad, se salvaron porque pudieron hablarse, con golpecitos, a través de la pared. Así se contaban sueños y recuerdos, amores y desamores; discutían, se abrazaban, se peleaban; compartían certezas y bellezas y también compartían dudas y culpas y preguntas de esas que no tienen respuesta. Cuando es verdadera, cuando nace de la necesidad de decir, a la voz humana no hay quien la pare. Si le niegan la boca, ella habla por las manos, o por los ojos, o por los poros, o por donde sea. Porque todos, toditos, tenemos algo que decir a los demás, alguna cosa que merece ser por los demás celebrada o perdonada”

Galeano




Lagunas de tiempo.

Posted by Duncan on May 10, 2010 at 7:29 AM Comments comments (0)



Todo nos dijo adiós, todo se aleja.

 

La memoria no acuña su moneda.

 

Y sin embargo hay algo que se queda

 

y sin embargo hay algo que se queja.

 

"Son los ríos",Jorge L. Borges,1985.

 

 




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